Entregan apoyos a extrabajadores de LFC

Foto: David Rojas / elempresario.mx

Los primeros 24 cheques por 150,000 pesos fueron entregados a extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro.

Veinticuatro ex trabajadores de la extinta compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC) recibieron un cheque por 150,000 pesos cada uno como parte del apoyo económico que otorga el Gobierno federal a través de la subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa (SPyme) para poner en marcha una franquicia.

Con un monto total de 3 millones 180,000 pesos se pondrán en marcha 23 franquicias, una de ellas asociativa. Entre los giros están: misceláneas, abarrotes, maquinas expendedoras, ferreterías, alimentos, bebidas y dulcerías.

Estos negocios generarán al rededor de 140 empleos, aseguró Marón Manzur, subsecretario para la Pyme, tras entregar los apoyos.

“Estamos preparados para desarrollar este tipo de negocios, pero sobre todo para promover los más altos estándares de calidad y productividad en la operación de todas las empresas. De la capacidad que ustedes tengan de transmitir su espíritu emprendedor dependerán sus posibilidades de transformar a la sociedad”, les dijo a los futuros franquiciatarios.

Este es el primer monto que se otorga de un fondo de 29 millones destinado a apoyar a los extrabajadores de LFC, aclaró el subsecretario.

“Más de 3,000 extrabajadores se han acercado a los Centros Opción para conocer las oportunidades de negocio y hasta el moemnto sólo se han concretado estas primeras”, detalló.

Voz de emprendedor

Diez años de su vida se desempeño como operador y controlador de equipo de LFC, con un horario de 15 horas de lunes a viernes, pensaba quedarse ahí hasta jubilarse.

Este extrabajador, quien por seguridad prefirió no revelar su nombre, fue uno de los beneficiados por los apoyos que otorgó la SE para emprender una franquicia.

“Opte por poner una franquicia porque un negocio propio es muy riesgoso y lo que necesitamos ahorita es garantizar la poca liquidación que nos dieron”, dijo.

El emprendedor tiene 54 años de edad y con apoyo de su esposa, quien tiene conocimientos en el sector de la belleza, decidió poner una franquicia de Buena Imágen, la cual se prevé abra en febrero al norte de la ciudad.

En este negocio ofrecerán servicios de belleza y salud, tratamientos capilares y faciales, además de masajes corporales y peluquería.

Confiesa que para él, el cierre de la compañía fue un gran impacto. “LFC era para toda la vida , pensaba jubilarme ahí, yo tomaba al trabajo como parte de mi, de mi vida y al momento de sufrir la extinción, no nadamás para mí sino para toda mi familia, fue un impacto: como resentir la muerte de un pariente”, recordó.

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CRÉDITO: 
Samantha Álvarez