Emprendedores elaboran artesanías hechas de cacao

Foto EE: Archivo

El cacao ha inspirado a mujeres y emprendedores en Comalcalco, que con los derivados elaboran desde artesanías, chocolate artesanal o rústico con los granos y mazorcas, cerámicas y hasta helado de cacao.

En ese municipio, al noroeste del estado, se ubican haciendas cacaoteras con plantaciones y fábricas para la elaboración de chocolates, pero a su alrededor se han formado otras economías con diferentes productos.

La fundadora de la Cooperativa de Pequeñas Productoras de Cacao, Estela Lázaro Magaña, señaló que hace cuatro años se realizó un encuentro internacional de cooperativas cacaoteras de México y de Perú.

Allí, artesanas de ambos países intercambiaron técnicas y las mujeres de Comalcalco comenzaron a aprovechar de manera integral los derivados del cacao, como son los “chilillos” o mazorcas que se mueren por alguna enfermedad y no se desarrollan.

Las artesanas lo trasforman en collares, mientras la cáscara de la mazorca la utilizan para crear copas, porta-veladoras, lapiceras o dulceros.

Junto al Parque Central de la ciudad de Comalcalco, en módulos de venta, se ofrecen los collares con granos de cacao, llaveros o aretes.

También se utilizan los “mamones” o “chupón”, que son pequeños troncos o retoños que le surgen a los árboles de cacao, para formar pulseras o collares.

“Usamos la cáscara y hacemos comestibles como dulces con el vástago o corazón del cacao; elaboramos jabón de chocolate, un sinfín de productos y también extraemos el mucilago, producto que le damos valor agregado en helados o frappé”, comentan.

Estela Lázaro, nieta e hija de productores de cacao en Comalcalco, expuso que le asustaba la idea de que la actividad se terminara, pues muchos cacaoteros derribaban sus plantaciones para otras actividades.

“De ahí surgió la idea hace seis años de hacer algo diferente e innovador y nos pusimos a sembrar cacao. Somos una sociedad cooperativa de mujeres, somos ocho asociaciones de las cuales cuatro trabajamos y producimos y las demás acopian el cacao”, refirió.

Señaló que esta actividad es una alternativa económica, sobre todo para algunas integrantes que son madres solteras.

Sus artesanías, dijo, las venden en exposiciones en varios estados, así como en espacios donde les dan oportunidad de ofrecerlas.

Por su parte, Marina Falconi, con 22 años de elaborar tablillas de chocolate artesanal, expuso que lo hace por tradición familiar, pues su madre, con 50 años en la actividad, le enseñó la técnica.

“Lo hacemos a la mano, sin moldes, el producto que manejamos lo molemos en molino manual”, comentó.

Aunque lo vende en su casa, señaló que ya se dio de alta en la Secretaría de Hacienda para registrar su marca como La Patrona, donde además de chocolates con distintos ingredientes como almendra, canela o avellana, también elabora polvillos y avenas.

También en la muestra chocolatera en el parque central de Comalcalco, doña Nata, de 72 años de edad y más de 60 años de vender sus productos, expuso que aprendió de su suegra y eso le ha servido para sacar adelante a sus hijos.

Natividad López Aguilar, mencionó que su menor hija, María Rojas López, quien la acompaña en el módulo, será la tercera generación de chocolateras que ofrezcan sus productos a la comunidad.

Quien desde hace 10 años elabora helado de cacao es Noé Medina, que utiliza el mucilago del cacao (sustancia blanquecina de sabor agridulce que rodea al grano dentro de la mazorca) para ese postre refrescante.

Señaló que en 2009 le permitieron entrar a vender agua de mucilago y helados en la zona arqueológica de Comalcalco, pues los visitantes al terminar el recorrido estaban sofocados y los productos tuvieron buena aceptación.

La heladería que tiene a un costado del parque de Comalcalco, ofrece todo el tiempo el helado de cacao, pues el mucilago tiene las propiedades adecuadas para postre por la cantidad de azúcares naturales que tiene.

En tanto, la ceramista Naegely Garibaldi, también utiliza las figuras del cacao y del chocolate para plasmarlas en cuadros con técnica de placa propia de la alfarería, con escenas de ceremonias mayas en honor a la “bebida de los dioses” como es el chocolate.

Desde hace cinco años, comentó, realiza piezas con pastas cerámicas de barro natural con arcillas blancas, pintadas con elementos naturales y horneados a altas temperaturas, así como cuadros de flora y fauna de la región.

acv

CRÉDITO: 
Notimex