Emisión de e-factura se multiplicó desde 2010

Archivo/Eleconomista.mx

Al menos 5 millones de empresas deberán migrar a este esquema

Los empresarios están a cuatro meses de que se cumpla el plazo para que sus compañías comiencen a facturar de manera electrónica, pues por disposición oficial, a partir del 1 de enero del 2013, aquellas firmas que tengan ingresos superiores a los 4 millones de pesos están obligadas a utilizar el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) –factura electrónica- o el Código de Barras Bidimensional (CBB). Sin embargo, aún existe desinformación y causa temor en la adopción de este esquema fiscal.

Al menos 5 millones de empresas deberían migrar a este esquema de facturación, de las cuales, hasta julio de 2012, 637,850 ya emiten comprobantes fiscales digitales, duplicando la cantidad de contribuyentes que se registraron a finales del 2011 (332,315) y 19 veces más de los que lo hicieron en el 2010 (33,593), según cifras del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

A decir de especialistas, los retos que deben sortear los contribuyentes son el uso de tecnología, tanto el software adecuado como el acceso a Internet, así como el arraigo a las viejas prácticas y el uso de papel.

Rodolfo Martínez Septién, miembro del Consejo de Directores de la firma RSM Bogarín, dijo: “Estamos en mutación al mundo digital, pero nos enfrentamos a la idiosincrasia existente y la negativa a los cambios; además de la poca o nula infraestructura dentro de las empresas”.

¿Tiene que ver el tamaño de la empresa para migrar a este modelo de facturación?, se preguntó a los participantes en el panel “Retos para la migración adecuada a la Factura Electrónica”, organizado por El Economista y Elempresario.mx, a lo que el líder de factura electrónica del SAT, Fernando Martínez Coss, advirtió que el esquema propuesto por las autoridades los obliga de manera directa a migrar, sin importar el giro o tamaño de los negocios. “Es una condición de cumplimiento para los contribuyentes con ingresos superiores a los 4 millones de pesos: están obligados a hacerlo”.

Adaptaciones

De acuerdo con los panelistas, el formato actual de la factura y de la e-factura tiene diferencias y semejanzas, pero trae beneficios para el empresario.

"A los mexicanos no nos gustan los cambios, pero este esquema tiene más alcances. Es cuestión de pensar que nos beneficiará, aunque seamos pequeños empresarios”, aseguró César Gonzalo, director general de Folios Digitales y miembro de la Asociación Mexicana de Facturación Electrónica.

La diferencia más notoria entre ambas facturas es que con el CFDI las autoridades tendrán acceso a detalle de los movimientos empresariales, es por eso que hay 52 proveedores autorizados ante el SAT, para proporcionar soluciones y asesoría a quien esté en el proceso de migración.

Las soluciones que ofrecen tanto los proveedores autorizados como empresas especializadas están diseñadas para las características e infraestructura de las firmas, así como para personas morales o físicas.

Un tip de especialistas es acercarse con los proveedores certificados a tiempo y no cuando estén saturados. “Les recomiendo que tomen su decisión antes, para que tengan una buena asesoría del SAT y de los proveedores”, explicó María Elena Polanco Cohen, gerente de negocios de MYSuite.

A decir del líder del SAT, las empresas con un CFD ya tienen 90% de los requisitos para iniciar la migración a la factura digital, pues se parte de la misma estructura (comprobante de pago). Les falta la validación y certificación de su factura, verificar que esté habilitado para emitir comprobante y sellar en nombre del SAT este comprobante.

Finalmente, exhortaron a las pymes a realizar este cambio, que fue pensado para estar en la tendencia mundial.

CRÉDITO: 
Diana Salado, El Economista