Dinero, ¿te controla o lo controlas?

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Conoce las tres reglas que te permitirán dominar tu capital

¿Te has puesto ha pensar cuál es tu relación con el dinero? Aunque no te lo imagines existe un acuerdo interno sobre éste, que tiene que ver con la historia que cada persona tiene. La “cajita de los ceros”, que es esta concepción del dinero que cada uno posee, depende de lo que se ha vivido, el ambiente, la educación, la familia, entre otras cosas, con las que se ha crecido. No son pocas las veces en que las personas, en el subconsciente, relacionan el dinero con algo malo o sucio.

Hay frases determinantes para cultivar esta idea en la mente. “Después de agarrar dinero, lávate las manos”, dicen. Algunos otros retoman una frase que señala: “un millón por aquí, un millón por allá, demasiado dinero para ser legal”. Éstos son el tipo de paradigmas que es necesario romper para llevar una relación sana con este elemento de valor, así como es importante hacerlo consciente y educarse en materia de finanzas.

Dicho esto es oportuno que hablemos de tres reglas que te pueden ayudar.

  • La primera, como regla de oro, es que el dinero no debe controlarnos, “el dinero me sirve a mí, no yo al dinero”. Es una premisa que no debemos olvidar.
  • Numero dos. La importancia de la educación financiera es vital, informarse y saber si se están creando activos o pasivos. Un pasivo es cuando se invierte el dinero en algo que sigue sacando dinero o no reditúa. Un activo es aquello en lo que se mete dinero y sigue dando dinero. Desafortunadamente el 95% de la gente gasta su dinero en pasivos. Por lo que hay que detenernos a reflexionar sobre esto.
  • Por ultimo, el tercer aspecto que hay que tomar en cuenta, para mejorar nuestro acercamiento con nuestro capital, es la disciplina. No hay que olvidar que el dinero es emocional. Depende de las emociones que se tenga, es como vas a manejarlo. Si no se tiene carácter o el control necesario, el dinero se puede mal gastar y de manera muy fácil.

Muchas personas suelen irse por lo “seguro”, por lo palpable, como comprar una pantalla, un coche o algo tangible. Por falta de conocimiento o por miedo, prefieren esto antes que invertir su dinero en activos, como puede ser un negocio. No olvides que "el que no arriesga no gana".

Te invito a que desde ahora pienses en cuál ha sido tu relación con el dinero, que reflexiones y hagas conciencia de tus gastos. Quizá es necesario que de una vez tomes las riendas y empieces a controlar su dinero en vez de que éste te controle a ti.

CRÉDITO: 
Ana Li Cortés*