Día del amor y la amistad superará en ventas al Día de Reyes

Una persona puede llegar a gastar entre 300 y 3,000 pesos para adquirir un obsequio. Foto: Especial

Los negocios ya se preparan para el Día del Amor y la Amistad, que este año se celebra en viernes, lo cual, de acuerdo con especialistas, incentiva el consumo en restaurantes y centros de esparcimiento, así como la prolongación de los festejos el fin de semana.

De acuerdo a datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), este año en el Día de San Valetín se espera una derrama económica de 22,804 millones de pesos, lo cual corresponde a un incremento de 3.2% comparado con el año pasado.

Entre los negocios que tendrán mayor demanda están: hospedaje (3.9%); sitios de esparcimiento como cines, teatros, parques de diversiones, entre otros (3.7%); restaurantes, cafeterías, bebidas y licores (3.6%), y electrónica como celulares, tarjetas electrónicas (3.1%) entre otros.

“También aumenta las ventas de flores, dulces y chocolates con 2.8 por ciento; ropa y calzado, 2.7 por ciento y perfumería y joyería 2.4 por ciento”, detalló José Manuel López Campos, presidente de la Concanaco.

Por la fecha, las parejas anticipan compras y hacen reservaciones en restaurantes. En promedio, una persona puede llegar a gastar entre 300 y 3,000 pesos para adquirir un obsequio.

Por ello, está celebración representa una oportunidad para reactivar la dinámica comercial en el segundo mes del año, que es bajo en cuanto a ventas respecto al cierre del año anterior

“Esta es una de las celebraciones importantes para la economía en México, incluso supera la derrama que se registra el Día de Reyes, que en este 2020 fue de 17,500 millones de pesos, y está solo por debajo de celebraciones como los días de la Madre, que en 2019 dejó más de 47,000 millones de pesos, y el del Padre, que en el año pasado rebasó los 25,000 millones de pesos”, subrayó.

José Manuel López Campos consideró que la derrama económica por el 14 de febrero es importante, pero sería mayor de no competir con el comercio informal en todo el país, donde se ofrecen en las calles productos similares a los que se venden en los negocios establecidos de dudosa calidad y sin garantías.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario