Después de LFC buscan iniciar una nueva vida

Extrabajadores como Erick García optan por franquicias. Claudia Aréchiga / elempresario.mx

Quienes laboraban en áreas administrativas tienen el reto de encontrar otras actividades de empleo.

La vida les cambió. Los planes personales y familiares se modificaron con el decreto de extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Ahora, miles de trabajadores administrativos buscan vivir de otras actividades, cambiar de vida. Mientras personal operativo busca reinstalarse en la Comisión Federal de Electricidad; otros apuestan a iniciar su negocio y las franquicias son su opción.

CERCA DE LA JUBILACIÓN

Erick García Vizcaya, de 37 años, era oficinista H de LFC en Cuernavaca, Morelos. Trabajaba en la paraestatal hacía 22 años y sólo le faltaban cuatro para jubilarse. Describe el cierre de LFC como una desgracia, como un momento en el que se le cerró el mundo.
“Fui de los primeros en cobrar mi liquidación”, explica, pues en su mente ya estaba la idea de abrir un negocio propio cuando él se jubilara. Para don Erick ésta fue una oportunidad para echar a andar sus planes antes de lo pensado y seguir adelante con su familia: su esposa y sus dos hijos, un joven de 17 años y una chica de 13.
“Cuando les platiqué sobre la franquicia se emocionaron mucho”, comenta García Vizcaya
Al acudir a los Centros Opción dispuestos por la Secretaría de Economía para atender al personal liquidado de LFC, decidió que la franquicia era su mejor opción.
Según la Asociación Mexicana de Franquicias, 60% de los negocios independientes no prosperan, en tanto que 95% de las franquicias siguen vivas al quinto año.
Erick optó por la franquicia Buena Imagen y la instalará en Cuernavaca.
Para emprender este negocio, García Vizcaya invirtió 180,000 pesos y la Secretaría de Economía lo financiará con 150,000 pesos más, mismos que fueron entregados el jueves 12 de noviembre.

UN JOVEN PADRE

Luis Manuel Bernal es jefe de familia con tan sólo 25 años de edad. Su padre lo ayudó a ingresar a LFC a los 18 años.
Luis Manuel laboraba como chofer operador de máquinas y camiones de las 7 de la mañana a las 3 de la tarde de lunes a viernes. Comenta que disfrutaba mucho su trabajo, aunque hacía más de dos horas y media de camino de su casa al trabajo.
El joven extrabajador de LFC ahora tiene dos hijas, una de cuatro años y otra de dos, y su trabajo le permitió ser el sostén de su familia. “Con Luz y Fuerza sentíamos que teníamos la vida arreglada. Era buen empleo, pero no sabíamos qué había más allá”.
Su situación económica le orilló a cobrar su liquidación y dejó de lado la posibilidad de luchar junto con el sindicato.
Decidió visitar el Centro Opción ubicado en Expo Reforma para conocer las opciones para emplearse, y gracias al dinero que recibió por su liquidación pudo adquirir la franquicia Surtidón, cuyo giro es venta al detalle.
Luis Manuel explica que escogió una franquicia porque las probabilidades de éxito son superiores a las que implican emprender de manera independiente.
El monto que él puso para obtener esta franquicia fue de $170,000 pesos, la Secretaría de Economía le dará 50% más.
Su franquicia será el patrimonio de su esposa y sus hijas.

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