Delincuencia y distribución, los retos que enfrenta Tandas para el Bienestar

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El programa de Tandas del Bienestar que operará la Secretaría de Economía, por el cual se piensan dispersar cerca de 6,000 millones de pesos en préstamos a la palabra, tiene retos que deberá de superar el gobierno si realmente quiere tener un impacto en las y los microempresarios del país que serán beneficiarios del mismo y que pertenecen a la base de la pirámide, indicó la agencia ProDesarrollo.

Claudia Revilla Ostos, directora general de esta asociación que representa a microfinancieras del país, detalló que aunque la intención del gobierno federal, de atender a microempresarios que no están dentro del sistema financiero formal es buena, hay retos que el mismo sector de microfinanzas no ha podido superar para atender al segmento al que se pretende llegar.

Revilla explicó que algunos de estos retos son la violencia que existe en ciertas partes del país, la atención a regiones con condiciones de pobreza extrema, los malos intermediarios (como algunos promotores), así como el riesgo que representa otorgar créditos a la palabra.

“El programa es el primer empujón que van a tener muchos microempresarios de un sector que no está siendo atendido por nadie, ni por la banca social, ni por las microfinancieras y mucho menos por los bancos”, detalló Revilla Ostos.

“Hace mucho —añadió— que las microfinancieras le dimos la espalda a este segmento de la población, principalmente por la delincuencia: lo que es Veracruz, Guerrero, Michoacán cada vez están más solos. Ése es el objeto de este programa: ir adonde hay más delincuencia, ir con los indígenas de esas regiones a apoyarlos para sus micronegocios”.

Hace algunos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el programa Tandas para el Bienestar, el cual será ejecutado por la Secretaría de Economía y por el cual se pretenden dispersar 6,000 millones de pesos en créditos a la palabra y no se cobrarán intereses.

Revilla Ostos agregó que esto servirá para que el gobierno conozca la realidad de atender a un segmento de esta naturaleza y que entienda los riesgos que enfrentan las microfinancieras al atender en regiones con alta exclusión financiera.

No significará competencia

La directora de ProDesarrollo, que representa a más de 70 microfinancieras del país, indicó que este esquema no se vislumbra como una competencia para el sector de las microfinanzas, debido a que el programa gubernamental tendrá una atención en sectores que ya no son atendidos ni siquiera por estas instituciones.

“Nuestro microcrédito promedio ha subido (actualmente se ubica en 8,707 pesos), en este programa se contempla (en una primera etapa) la entrega de 500,000 préstamos por 6,000 pesos cada uno. Aunque apenas van a sacar las reglas de operación, lo que sí sabemos es que serán para la base de la pirámide”, comentó.

Revilla Ostos destacó la sensibilidad del gobierno federal para no contemplar dichos préstamos como microcréditos sino como tandas, con el fin de no afectar el mercado de las microfinanzas en México.

“Es bien importante que este apoyo no sea llamado microcrédito, porque podría haber una afectación para las microfinancieras, que sí ofrecen micropréstamos pero con una tasa de interés, y con el gobierno no hay tasa de interés, aunque sean muy parecidos hay diferencias”, acotó.

Asimismo, la directiva de ProDesarrollo explicó que este esquema es una oportunidad para las microfinancieras de atender a gente del programa que demuestre un buen comportamiento con el paso del tiempo.

“Lo que tenemos que revisar es que el préstamo que dé el gobierno implique una mejora en la productividad de los micronegocios (...) La idea es, con el tiempo, graduar a los beneficiarios y así en un futuro atender a esos niveles de la población, pues nuestro promedio de microcrédito ya está a una escala mayor de los apoyos que planea dar el gobierno”, detalló.

CRÉDITO: 
Fernando Gutiérrez