Dale validez y calidad a tus esfuerzos

Foto: Carlos Ramírez / elempresario.mx

Actualmente existen más de 15,000 normas en las que se pueden certificar las empresas dependiendo su sector y lo que deseen certificar.

Naciones como Japón, China, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido han hecho de la certificación el motor de crecimiento de sus economías; sin embargo, en México estandarizar los procesos y adecuarlos a normas internacionales aún no es parte de la cultura de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

La certificación busca la profesionalización de los procesos, productos o del personal que conforma una organización. Actualmente existen más de 15,000 normas en las que se pueden certificar las empresas dependiendo su sector y lo que deseen certificar.

Dentro del continente americano, México figura entre los seis primeros lugares detrás de Brasil, Argentina, Colombia y Chile de acuerdo con los últimos datos publicados por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO, por su sigla en inglés).

“En el tema de certificación, nuestro país no aplica las normas, ya que no hay una autoridad que obligue a las empresas a hacerlo y tampoco hay mucho interés de parte de las Pymes por hacer una inversión de la cual no verán beneficios inmediatos”, explica Hugo Palma, director de la carrera en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey.

Certifica tus procesos

La certificación en sistemas verifica los procesos de una empresa con base en normas específicas de calidad, medio ambiente, salud y seguridad en el trabajo, seguridad alimentaria, electrónica y dispositivos médicos, entre otros.

Hasta diciembre del 2008 en México había 4,990 empresas certificadas en ISO 9001, referente a la gestión de la calidad, “hoy en día hay poco más de 6,000, lo que significa que del año 2005 al 2009 las certificaciones han tenido un crecimiento de 25%”, agrega Santiago Macías, coordinador general del Comité Nacional de Productividad e Innovación Tecnológica (Compite).

Pese a este avance hay que seguir trabajando, explica Macías, “es importante promover la cultura de la calidad y, sobre todo, la cultura de la certificación ya que está le permite a las empresas elevar su competitividad a nivel nacional e internacional”.

Garantizar una forma de trabajo, contar con reglas claras y transparentes, y tener el poder de tomar las decisiones correctas al interior de la organización son algunas de las ventajas que otorga la certificación en sistemas.

De acuerdo con Rafael Rodríguez, director del Instituto Mexicano de Normalización y Certificación (IMNC) Internacional, este organismo ha certificado a 600 empresas en sistemas de gestión, 80% de éstas son Pymes.

“En el momento en el que esa empresa pueda utilizar todas las normas que le apliquen le permitirá tener un producto de talle internacional que va a poder ser vendido tanto en México como en cualquier parte del mundo”, agrega Rodríguez.

El precio puede ser una limitante para lograr este certificado, pues avalar los procesos tiene un costo de entre 60,000 y 150,000 pesos al año.

Dale valor agregado a tu producto

Socorro Vargas, coordinadora de evaluación de la Conformidad del IMNC ve en la certificación de producto una ventaja competitiva, la cual le otorga un valor agregado que, sin duda, se refleja en el precio final.

“Existe un porcentaje mínimo de las empresas que están certificando sus productos, porque no existe esta cultura en los pequeños y medianos empresarios. Los productos que se están posicionando en certificación son el café, los zapatos y cascos de seguridad, teléfonos celulares y aparatos eléctricos”, agrega la especialista.

La certificación de producto permite avalar una o varias características del producto y su precio puede oscilar entre los 20,000 y 25,000 pesos.

No te quedes atrás

Promover que tu personal se certifique permite que la Pyme incremente su confianza en términos del nivel de desempeño. La certificación en competencias homologa de procesos considerando las mejores prácticas.

De acuerdo con Beatriz Paz, vicepresidenta de Normalización de la Asociación Mexicana de Capacitación de Personal y Empresarial (Amecap), sólo un porcentaje mínimo de la Población Económicamente Activa (PEA) se certifica.

El costo de este servicio oscila entre los 1,500 y 6,000 pesos.

“En este rubro, México sobresale con relación a Centroamérica y mantiene una vinculación muy similar a los modelos chileno y brasileño en certificación por competencias”, aclara.

La ventaja más importante que ofrece la certificación ya sea en producto, sistema o personas, coinciden expertos, es el desarrollo del sector al que pertenezcan.

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CRÉDITO: 
Samantha Álvarez