Cuida tu cuerpo y evita el sobrepeso

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No tener buenos hábitos alimenticios, perjudicará tu estado de salud

¿Ya te diste cuenta que subiste de peso? Todos te lo dicen, pero no encuentras una explicación lógica a este incremento de kilos, entonces, vale la pena que nos acompañes a revisar lo que viven en un día -común y corriente- las personas que pedecen sobrepeso u obesidad.

Las arrebatadas mañanas

Con nuestro actual estilo de vida, las mañanas resultan críticas para muchos. Apenas suena el despertador, todo es velocidad, pues solo así podemos “medio-hacer” muchas cosas en poco tiempo, pero a veces el inicio del día es tan caótico que no alcanzamos a desayunar y así nos vamos al trabajo. Saltarnos uno o más alimentos, en definitiva no nos hará bajar de peso, al contrario, así vamos directo al sobrepeso. La explicación es la siguiente: al perdernos el desayuno, dejamos pasar la oportunidad de hacer una ingesta equilibrada de calorías y de otros nutrientes para el correcto funcionamiento del organismo durante el día. Si nos saltamos estos alimentos, seguramente cargaremos calorías en una hora donde ya no vamos a quemarlas y eso nos coloca en la fastidiosa y nociva ruta de la enfermedad que hablamos.

La tienda de conveniencia

Como dejamos el desayuno servido, un error habitual es que, a media mañana o en cuanto llegamos al trabajo, a la escuela o a otra actividad, tomemos el camino hacia la tiendita de conveniencia donde la mayor parte de los productos que venden están sobrecargados de saborizantes artificiales, conservadores químicos, grasas, calorías y otros nocivos ingredientes industriales, pero como estamos en ayuno o subsistiendo con un licuado o café, no reflexionamos si los alimentos son nutritivos y sólo atendemos al llamado del estómago, lo suturamos de productos nocivos para nuestro cuerpo.

Antes de irte a comer

Sin un buen desayuno lo que esperamos con ansias en la hora de la comida, pero justo antes de irnos a comer, nuestro jefe o un cliente nos solicita que antes hagamos alguna actividad, la cual cancelara nuestra hora de alimentarnos, la solución será pedir una torta, tacos o una pizza para ser consumida a toda prisa y con ello va otro cargamento de calorías, grasas e irritantes.

No, esto no nos conviene. Poquito o mucho, finalmente son comidas que harán más ancho y más grueso el tejido graso del único cuerpo que tenemos. Incluso aumentarán riesgos al nuestro ritmo cardiaco y circulatorio debido a la elevación del colesterol y los triglicéridos.

A media tarde

Con el cansancio a cuestas y el apetito castigado aceptamos la invitación de “un ratito de recreo” y platicar con alguien, para esto el lugar más socorrido es la máquina de golosinas. A estas horas, cualquier reflexión nutricional, la hacemos a un lado y “botaneamos” con lo primero que salga de la maquinita.

Por la noche, es común que nos sirvamos con abundancia las tortillas, la sopa, el guisado, el postre, el café o el pan. Definitivamente, esto no nos hará provecho. Justo antes de acostarnos nuestro cuerpo se convierte en receptor de las calorías de una alimentación que debió haber empezado 10 o 12 horas antes e incluso le agregamos las calorías de la “copita de alcohol”. Estas calorías, las cuales ya no las vamos a quemar, porque vamos a estar sentados dos o tres horas viendo tele y enseguida estaremos acostados toda la noche ocasionando las llantitas que nos desagradan.

No me pidas que haga ejercicio

Con los alimentos digeridos y el cansancio ¿a quién se le ocurre que podemos levantarnos temprano para hacer ejercicio en casa, en un deportivo o en otro lugar apropiado? Sin embargo es necesario realizarlo para tener un cuerpo ligero y evitar los malos hábitos de nutrición.

Dicen que la unión hace la fuerza, así que lo primero que debes hacer, es buscar un especialista en nutrición para rediseñar tus costrumbres alimenticias y cambiar tu estilo de vida

  • El primer y fundamental hábito de vida es la reorganización de tus despertares.
  • Desayunar saludable, un paso fundamental para evitar sobre peso.
  • Evita las botanas grasas y con muchas calorías.
  • Negocia con tus jefes tu horario de comida y la organización de tus actividades.
  • La cena debe ser uno de los momentos más razonados del día para tener un excelente reposo.
  • La actividad física no tiene sustituto y no podemos dejarla fuera de nuestro nuevo estilo de vida. Recuerda: querer es poder.

*Asesor médico y conferencista en temas de salud para empresas y corporativos.
Correo: [email protected]

CRÉDITO: 
Daniel Alcaraz Aguilar*