Cuesta más liquidar una empresa que crearla

Foto EE: Natalia Gaia

Crear una sociedad mercantil cuesta ante notario entre 9,000 y 12,000 pesos, pero si luego de una serie de problemas el emprendedor decide liquidarla el monto se triplica, tan sólo por trámites notariales, por ello las personas que decidan constituir una empresa deben conocer las implicaciones que esto conlleva, recomienda el Colegio Nacional del Notariado Mexicano.

“Nada más en el aspecto notarial, la liquidación de una sociedad mercantil se eleva. Con los protocolos de disolución y liquidación más la publicación, es más o menos el triple de lo que costó nacer, y todavía hay que contratar al contador para las bajas ante el SAT, el IMSS, Infonavit, entre otros trámites”, explica en entrevista Héctor Galeano Inclán, presidente del CNNM.

En el país existen 5.3 millones de microempresas, la mayoría de sus dueños cuyos dueños tributan bajo el régimen de personas físicas con actividades empresariales o profesionales (3.8 millones de contribuyentes), o de Incorporación Fiscal (4.3 millones). Aunque dichos negocios generan 40% de los empleos, sólo las empresas bien constituidas, con acceso a créditos y otros mercados, para lo cual deben operar como sociedades mercantiles, pueden ofrecer fuentes de trabajo de calidad.

En su actividad profesional, Galeano Inclán constituye entre cuatro y cinco sociedades mercantiles al mes. Éstas pueden ser sociedades Anónimas (S.A) o Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL). Quien toma la decisión se convertirse en persona moral ya desempeña su actividad empresarial como personal física, y se ve obligado a hacer ese cambio para acceder a créditos, para ser proveedor del gobierno o porque los bancos se lo exigen para algún préstamo.

Dar este paso conlleva un análisis previo. Una de las ventajas que tiene el emprendedor de formar una sociedad mercantil es la separación de su patrimonio.

“Como persona física compromete la totalidad de su patrimonio en el cumplimiento de las deudas que va adquiriendo. Al constituir una persona moral separa parte de su patrimonio, lo que reduce la posibilidad de riesgo sobre éste”, explica el entrevistado.

NACER Y MORIR

Dar nacimiento a una persona moral es sencillo. El proceso puede hacerse de manera gratuita a través del portal Tuempresa.gob.mx, aunque éste se encuentra inactivo u opera en una versión beta. También puede acudir ante un notario o corredor público. El 90% de los trámites se hacen a través de internet y sólo la firma de la escritura constitutiva requiere del fedatario.

“Lo más importante es definir el giro, la estructura administrativa y quienes van a ser sus administradores o gozar de facultades de representación. Las decisiones que hoy se tomen serán las que prevean los conflictos el día de mañana”, advierte Galeano Inclán.

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Además de la escritura constitutiva, obtiene la denominación social, el Registro Federal de Contribuyentes, la inscripción ante el Registro Público de Comercio. “La sociedad se puede constituir en tres días, que es lo que tardar el portal de la Secretaría de Economía en autorizar la denominación, que se vincula al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI)”.

El trámite ante un notario puede costar el doble que con un corredor público. Sin embargo, los poderes que otorga el consejo de administración de la sociedad mercantil es un contrato civil, del que no puede dar fe un corredor público.

El notario hace una labor “profiláctica” para prever conflictos. Por ejemplo, en una sociedad familiar donde el padre constituye el negocio y quiere asociar a los hijos, el notario aconseja que el padre tenga la mayoría del capital para tomar resoluciones sin contar con el consentimiento de éstos. Este tipo de asesorías, en las que se analiza caso por caso, hace que “los litigios entre socios de una sociedad mercantil sean prácticamente nulos”, asegura el presidente del CNNM.

Liquidar una empresa, abunda, es complejo porque requiere primero de un proceso de disolución y luego entrar a otro para extinguir a la persona moral en la que intervienen acreedores como el SAT, IMSS, Infonavit, bancos, proveedores y empleados y cada uno “va arrareando una problemática determinada”.

Galeano Inclán indica que, en su ejercicio profesional, extingue cuatro sociedades mercantiles al año. “Muchas se quedan en el limbo, en suspensión, pero siguen generando costos asociados porque, cuando menos, tienen que presentar declaraciones fiscales”.

Aunque hay personas que al conocer estos datos prefieren continuar como personas físicas, lo cierto es que la mayoría que se acerca con un notario tiene el objetivo fijo de constituir una sociedad porque considera que ha llegado el momento adecuado para hacer crecer su negocio.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario