Crecer duele… y cuesta para emprendedores

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Arturo Macip y Carlos Anaya vivieron los lados opuestos de la moneda cuando arrancaron sus empresas. El primero recurrió a amigos, familia y creyentes del proyecto en busca de capital para iniciar Ipeth. El segundo obtuvo de inversionistas una inyección de dinero para crear y presentar la plataforma de Parkimóvil a operadores telefónicos. Ambas comp0añías siguen creciendo y son historias de éxito, pero si en algo coinciden ambos emprendedores es que crecer duele… y cuesta.

Sobre en qué momento las empresas deben buscar un crédito bancario o socios capitalistas, no hay una única palabra. Ernesto Gómez, director Comercial de Finmex, empresa de préstamos a emprendedores y pymes, recomendó considerar la etapa en la que se encuentra la empresa y su contexto para buscar un crédito bancario o capital. Ambas modalidades de fondeo pueden coexistir en la misma empresa y es lo recomendable que así sea.

Las empresas viven lo que en el ecosistema emprendedor se conoce como la “Curva J” de desarrollo. Se estima que a lo largo de seis años las compañías pasarán por cinco etapas diferentes: concepto, prototipo, etapa temprana, crecimiento y consolidación. Durante ese tiempo requerirán de recursos para crecer y, por lo menos en los tres primeros años provendrán de la familia, amigos e inversionistas ángeles.

El crédito, explicó Ernesto Gómez, es dinero que prestan instituciones financieras con un costo y requiere de garantías. Una vez pagado, la empresa sigue siendo propiedad del emprendedor. Por el contrario, el capital no demanda garantías, pero por lo general requiere ceder parte de la compañía, es dinero que se queda dentro de ésta y no tiene que ser regresado.

Hay que tomar en cuenta también el tiempo y contexto en que se encuentra la empresa. “No es lo mismo un emprendedor que busca capital ahorita, que una empresa con años de operación. El emprendedor seguramente usará el dinero para capital de trabajo por seis meses, y la empresa la usaría para comprar activos en otro país”, agregó el director comercial de Finmex.

El crédito, recordó, es más caro para el que comienza por el nivel de riesgo que existe. De hecho, 70% de los préstamos bancarios se concentran en empresas consolidadas.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Una mala decisión sobre la adquisición del crédito puede hacer que el emprendedor termine trabajando para el banco, por ello, éste no debe ser mayor al 20 o 25% de sus necesidades de recursos. Por el contrario, una vez liquidado la empresa es dueña de los activos generados, desaparece el gasto financiero y el flujo de efectivo aumenta, entre otros beneficios.

Los emprendedores deben perder el miedo a ceder una parte de su empresa, enfatizó Ernesto Gómez. Un nuevo socio no sólo aportará dinero, sino experiencia, conocimiento y redes de contacto, además de que no se generará gasto financiero.

“No es mejor el crédito o el capital, depende de las características o el ‘momentum’ de la empresa. Si no compartes, no creces y será más difícil que logres tus objetivos”, subrayó.

Pymes

CRÉDITO AUSENTE

“Crecer duele”, sostiene Arturo Macip. “Así como a un bebé le duelen los dientes, a la empresa también porque necesita dinero para arrancar y en esa etapa inicial no hay crédito. Nosotros crecimos con puro capital hasta generar una facturación importante”.

Ipeth (Instituto Profesional en Terapias y Humanidades) capacita a personas para que den terapia a personas con discapacidad. Nació en enero del 2007 y cuenta con tres planteles ubicados en Puebla, Distrito Federal y en Guatemala. Planea la apertura de siete unidades en los próximos años.

“Las 3F (friends, family and fans or fools) son una realidad. Casi 35 personas creyeron en nuestro proyecto. En una etapa inicial, por más que quieras, el banco no te da ni 10,000 pesos”.

Obtener el capital tampoco fue fácil. Los socios de Ipeth hicieron “lobbying” dos años y una de las condiciones del inversionista fue la auditoría externa. “El control lo tenemos los fundadores, a veces más que dinero necesitas estrategias y relaciones. Como emprendedor tus contactos pueden ser A, B y C, con inversionistas puedes llegar a otros países”.

Carlos Anaya, de Parkimóvil afirma que se ha sobrevalorado la importancia de las ideas y del dinero. Él tuvo que vencer el miedo a que le robaran la idea, y compartirla si quería despegar. Hasta el momento han levantado tres importantes inyecciones de capital.

La empresa desarrolló un sistema de cobro de estacionamiento en vía pública sin parquímetros. Mediante un mensaje de texto, el usuario paga el tiempo estacionado, que se descuenta al saldo que tiene en su teléfono celular.

“El emprendedor debe entender que la idea en sí misma, sin relaciones, sin infraestructura y sin capital no va a prosperar, tiene que aprender a compartirla… pero también el banco tiene que aprender a compartir su dinero, aunque asumo que es peligroso en las startup”, propuso Anaya.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario