Cosmética natural, medio para cuidar la salud y emprender

Foto: Shutterstock

Las Eco Mixers son personas que crean productos para uso propio o venta con ingredientes naturales para cuidar su salud y medio ambiente.

El cuidado de la piel es una de las áreas de mayor interés para mujeres y hombres de todos los sectores económicos y sociales, por lo que la venta de este tipo de productos ha ido en aumento en los últimos años, sobre todo en México.

Se calcula que 79,2% de la población mexicana utiliza algún producto para el cuidado de la piel, por lo que el país es considerado un mercado de oportunidad en la industria cosmética, según revelan datos del estudio de consumo y uso de cosméticos 2017.

Datos de la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (Canipec), revelan que el consumo de este tipo de productos también ha permitido que México sea el segundo mercado más importante en Latinoamérica, con una industria de 10,000 millones de dólares cuyo crecimiento es de 4% anualmente.

En el país existe una amplia variedad de artículos de belleza; sin embargo, los consumidores cada vez más se buscan aquellos que sean naturales u orgánicos, ya sea por salud o por evitar daños al medio ambiente, aunque por ello tengan que pagar más dinero.

El problema es que no hay mucha oferta como ocurre con las grandes marcas como MAC Cosmetics o L’Oréal, pero esto ha provocado el nacimiento de los Eco Mixers, personas (principalmente mujeres) que crean productos para el cuidado de su cuerpo utilizando ingredientes naturales, que a su vez ven como oportunidad de negocio.


Eco Mixers van en crecimiento

Quienes son Eco Mixers entienden que lo natural es bueno para la salud y creen que la belleza se genera de adentro hacia afuera, por lo que para mantenerse joven y lucir radiante, hay que cuidar lo que se consume y elegir productos que garanticen bienestar. Debido a esto, prefieren generar su oferta de consumo dependiendo de sus necesidades; sin embargo, se deben tener conocimientos sobre química y mezcla de sustancias para no sufrir complicaciones.

Ejemplo de esto es Bertha López, cofundadora de la marca Rusens, pequeña empresa que desde hace tres años se dedica a la cosmética natural con sede en Aguascalientes.

“Actualmente se usan muchos productos con ingredientes derivados del petróleo, que dañan la salud pero que se utilizan porque son más baratos. Por ello, nosotros utilizamos ingredientes naturales de calidad que no dañan a futuro. Hay que regresar a lo natural”, dice.

Entre sus productos se encuentran jabones, exfoliantes, aceites corporales, sales de baño, tratamientos faciales, bálsamos labiales, protectores solares, cremas y geles corporales, así como sombras. Todo es libre de sosa, parabenos, petrolatos y son biodegradables, ingredientes que no provocan enfermedades ni dañan al medio ambiente.

Por ahora, la empresa distribuye a través de Internet y tiene en promedio 25 distribuidores en el país.

Propuestas de valor

Otra empresa dedicada a este sector es Portento, creada en Cancún por María Fernanda Padilla, quien comenzó en el mundo de lo natural a raíz de que su mamá enfermó de cáncer.

“Mi mamá tuvo un linfoma en la garganta pero con el tratamiento salió bien. Cuando estaba en remisión le indicaron que debía cambiar su estilo de vida, alimentación y productos que ella utilizaba. Yo me fui a Canadá a un doctorado en química y al regresar, comenzamos el proyecto a nivel familiar para darle a mi mamá lo que necesitaba”, relata.

Sin imaginar lo que sucedería, la demanda por los productos se incrementó rápidamente en los allegados a Fernanda. Así fue como en 2013, lanzaron oficialmente la empresa.

Además de enfocarse en productos naturales, María Fernanda y su esposo, tienen un fuerte compromiso con el ambiente y buscan evitar el maltrato a los animales que siempre son utilizados para la creación de cosméticos. Incluso ya cuentan con la certificación Vegan Society que otorga la asociación vegana británica cuando no hay animales en ningún proceso de la creación del producto.

Otro valor que ofrecen es que los envases no son de plástico, las cajas son reciclables y hechas a mano. De igual manera ofrecen cremas corporales, mantecas, artículos para el cabello, repelentes de moscos y exfoliantes, entre otros.

Hasta ahora, sus ventas se dan principalmente en Internet, pero también con distribuidores en Monterrey, Chihuahua, Coahuila y Baja California. Asimismo, ya se tienen convenios con cadenas de hoteles ecológicos.

Los retos

Para Bertha López un reto al emprender en este sector es la preferencia por los precios bajos que ofrecen los productos comerciales, el desconocimiento de los efectos que éstos pueden causar a la salud y no saber qué es 100% natural.

Por ejemplo, muchos productos tienen como base algún derivado del petróleo o el ingrediente natural viene en dosis muy bajas. Para que un producto se considere natural, estos ingredientes deben conformar 95% del total del producto.

Para María Fernanda uno de los mayores obstáculos es demostrar que estos productos no son lo mismo que se encuentra en el mercado.

“Mucha gente piensa que es fácil hacer un cosmético. Creen que con mezclar cosas naturales basta, cuando no es así. Los aceites por más que vengan de la naturaleza, hay muchos que no se pueden usar”, finaliza.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario

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