Maneja correctamente tus inversiones

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Consejos para realizar un gasto de manera inteligente.

La lección más importante en materia de inversiones es ser siempre fiel a nuestros objetivos y estrategia de inversión. Esto fue lo que aprendimos en la primera parte de esta serie y vale la pena enfatizarlo.

Ahora bien, ¿qué podemos hacer ante la volatilidad que estamos viviendo? ¿Es bueno invertir o seguir haciéndolo a pesar de este entorno? ¿Nos conviene esperar?

  1. La inversión en Bolsa es a largo plazo. Muchas personas cuando ven que el mercado sube o se pone de moda, invierten en él todo el dinero que pueden. Está pasando actualmente con el oro, que se ha puesto de moda. Sin embargo, esto puede traer consigo muchos dolores de cabeza. Es mejor determinar qué cantidad de dinero necesitará dentro de uno, dos o tres años, e invertir de manera conservadora en instrumentos de deuda. El restante (como lo destinado a la educación de sus hijos o el retiro) se puede invertir en el mercado bursátil.
  2. Rebalancear nuestra cartera de inversiones. Una vez que hemos determinado qué porcentaje de nuestro dinero debe estar en efectivo, instrumentos de deuda, instrumentos de cobertura o acciones, debemos ajustar nuestra mezcla periódicamente con el fin de lograr nuestro objetivo.
    Esto puede hacerse vendiendo aquellos instrumentos que han subido y comprar aquellos que han bajado.
  3. Añadir gasolina al fuego. El tiempo y la constancia en el ahorro son tal vez más importantes que la tasa de rendimiento que podemos obtener. Debemos comenzar a invertir lo antes posible de manera regular y con paciencia. El tiempo se encargará de mostrarnos el crecimiento combinado de nuestro portafolio.
    Cuando el mercado baje, un inversionista de largo plazo tiene motivos para alegrarse, ya que por la misma cantidad de dinero que suele invertir regularmente puede comprar más acciones o títulos de su fondo de inversión. Es como comprar nuestra ropa en la barata anual: cuando una acción está a un precio más bajo, se puede comprar una mayor cantidad de títulos por el mismo dinero.
  4. No debemos esperar milagros. Nuestras decisiones de inversión no serán las correctas todo el tiempo y puede ser que algunos de los instrumentos que compramos se queden por debajo de nuestras expectativas. Esto no significa que seamos malos inversionistas, sino que no somos perfectos y como cualquier humano tenemos derecho a equivocarnos. Concentrémonos en balancear de nuevo nuestro portafolio y saquemos aquellos títulos que no nos han dado buenos resultados.
  5. Comprar y mantener, no vender y correr. No debemos cambiar nuestras acciones o sociedades de inversión cada año con el fin de adquirir a las que dieron los mejores rendimientos el año anterior. Podría ser solamente un flash por el cual no vale la pena tirar a la basura una buena estrategia de largo plazo. Es mejor elegir aquellos fondos y acciones que, año con año, han dado rendimientos consistentes con su estrategia. Uno no tiene que tener siempre el mejor título del momento en su cartera.
  6. No multiplicar, diversificar. Recientemente mucha gente tiende a invertir en diferentes acciones del mismo sector. En México muchos están pensando, como ya indicamos, en oro. Esto no es diversificar, es multiplicar.
  7. Preguntar a los expertos. Debemos buscar ayuda profesional si es que la necesitamos. A pesar de que uno sea un inversionista conocedor, es importante que consideremos revisar nuestra estrategia con algún asesor financiero, sobre todo cuando nuestra situación cambie drásticamente. Recordemos que el camino que transitamos anteriormente bajo otras circunstancias puede ya no ser el más adecuado para nuestro futuro

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CRÉDITO: 
Joan Lanzagorta, El Economista