Cinco ideas para lograr el éxito empresarial

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Cuando hay situaciones de crisis económica, normalmente las empresas suelen resentirlo, ya sea por la disminución de sus ventas, del volumen de producción y por el triste recorte de la estructura organizacional que se traduce en desempleo.

Cuando esto sucede, normalmente los empleados que “sobreviven” deben enfrentarse a dos situaciones: el ser más eficaces, porque si alcanzan las metas que tienen fijadas tendrán mayores posibilidades de conservar sus trabajos, y por otro lado, ser más eficientes, pues con certeza, si antes debían realizar una actividad de manera natural, ahora deberán hacer más, pues no sólo estarán llevando a cabo su carga de trabajo normal, sino que deberán suplir de alguna manera aquella labor que la persona que dejó su puesto.

Según pensadores como Drucker, Kotler, Clúa y Crossby, vale la pena seguir algunos simples consejos o ideas que podrían marcar la diferencia entre “sobrevivir ejecutivamente” a estos cambios, o bien, continuar con la inercia del desempleo en el caso del ejecutivo que aún está vigente en operaciones y posiblemente hasta la quiebra o suspensión de una empresa:

1. Conoce claramente cuál es la prioridad de tu jefe inmediato y súmate a ésta. De no hacerlo se podría pensar que no te estás sumando a lo que es importante a nivel global para la empresa.

2. Realiza lo importante, evita lo urgente. 80% del tiempo laboral se suele invertir en actividades que no producen necesariamente para la empresa. Hacer una revaloración de qué es lo importante y atenderlo es una forma de evitar que la ley de Pareto aplique en este sentido.

3. Comunicación. Nada mejor que ir sondeando constantemente el avance de los indicadores que sean los que determinen si la empresa está controlando la situación, empeorando o mejorando. “Si se puede medir, se puede mejorar”.

4. El conflicto. En todos los niveles resulta inminente el conflicto interpersonal, pero de existir debe trabajarse rápidamente el tema para convertirlos en funcionales y dejar de lado los disfuncionales.

5. Innovación. “Si sigues haciendo lo que hasta ahora has hecho y pensando como hasta ahora has pensado, sólo conseguirás lo mismo que hasta ahora has logrado”.

6. Acercamiento con el cliente. Si no se resuelve una clara necesidad, el destinatario del servicio o cliente no estará dispuesto a invertir o pagar por el bien o servicio que se ofrece. Acércate al cliente y pregúntale qué es lo que requiere.

7. Calidad. No sólo se refiere a aquella que se le ofrece al cliente con un bien o servicio, sino también se habla de aquella con la cual se producen los bienes o servicios. El desperdicio, la merma, la improvisación, el no hacer bien las cosas desde el principio también tiene un costo muy alto, a veces, irreversible.

La lista es un buen pretexto para iniciar un cambio.

*Carlos Miguel Barber Kuri, vicerrector académico de la Universidad Anáhuac del Sur.

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CRÉDITO: 
Carlos Miguel Barber Kuri*