CEESP elogia el fallo sobre el caso Dragon Mart

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No a las políticas desleales de comercio, afirma el organismo privado

La decisión del gobierno al no aprobar el proyecto del Dragon Mart para instalarse en Cancún, Quintana Roo, deja un mensaje claro de la autoridad, “que no se aceptarán políticas desleales de ningún país que quiera entablar relaciones comerciales con México”, aplaudió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

“No hay que olvidar que para crear un mejor entorno para hacer negocios y ser más atractivos para la Inversión Extranjera Directa es fundamental un ambiente de seguridad jurídica, Estado de Derecho y derechos de propiedad, que tienen como base una competencia apoyada en un comercio justo”, advierte el sector privado.

A través de su análisis semanal, el organismo empresarial que dirige Luis Foncerrada reconoce que la importancia de que autoridades y empresarios se asesoren adecuadamente, apoyándose en especialistas para determinar la viabilidad de proyectos o para demostrar actividades desleales como dumping, siempre será fundamental en el proceso de crecimiento.

La decisión

La semana pasada, la Secretaría Municipal de Ecología y Desarrollo Urbano del ayuntamiento de Benito Juárez negó la licencia de construcción al proyecto de exhibición de mercancías chinas Dragon Mart, que preveía una inversión de 200 millones de dólares, tras determinar que incumple con una serie de normativas.

Además de las irregularidades que hubo en el proceso si se considera que la propuesta original del proyecto nunca se definió claramente, siendo varias versiones las que se fueron presentando.

“Lo relevante no solo fue la decisión de no aprobar el Dragon Mart, sino el sentido del mensaje de la autoridad de que no se aceptarán políticas desleales de ningún país”, destaca.

Corrupción, el enemigo silencioso

No obstante, la preocupación de que se puedan llevar a cabo proyectos que no se ajusten a las buenas prácticas de comercio y competencia siguen latentes, menciona, y es el hecho de que persiste un entorno de poca transparencia y corrupción que facilitan la captura de organismos en los distintos órdenes de gobierno, que finalmente puede reflejarse en un entorno que va en contra de los objetivos principales de crecimiento económico, empleo y bienestar de la población.

Desde la perspectiva del CEESP, un comercio justo, ajeno a prácticas desleales y libre de un intervencionismo estatal resulta lo apto para las inversiones.

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CRÉDITO: 
Lilia González, El Economista