Rescisión laboral, derecho de todos

Foto: Especial

Empresas y trabajadores deben estar informados: especialista

Aunque para empresas y trabajadores sería productivo mantener su nexo laboral, porque posibilita el crecimiento económico y desarrollo profesional mutuos, en ocasiones se presentan condiciones extraordinarias asociadas al incumplimiento de las obligaciones adquiridas por ambas partes, que pueden inhabilitar el contrato de trabajo individual establecido.

La rescisión del la relación de trabajo constituye una acción legal establecida en la Ley Federal del Trabajo (LFT) vigente en nuestro país, que de acuerdo a Efrén Escobedo Flores, especialista en derecho laboral de la firma Lexcorp Abogados Ciudad de México, no alude a exclusividad alguna, al contrario, puede ser promovida por patrones y empleados si se infringen los mandatos de la legislación.

Dichas faltas se encuentran plasmadas en los artículos 47 y 51 (capítulo IV) de ese estatuto y postulan las responsabilidades correspondientes a los actores implicados, en circunstancias específicas.

En cuanto a los comportamientos que el trabajador debe considerar para ejercer su derecho a romper el lazo contractual con la compañía para la que se desempeña, sin responsabilidad alguna, comenta Escobedo Flores, las de mayor recurrencia son:

  • El maltrato físico o verbal por parte de su jefe y sus familiares, o de cualquiera de sus representantes dentro y fuera de servicio, hacia él o su familia — incluyendo amenazas, malas palabras, maltratos, actos violentos, hostigamiento y acoso sexual — tanto acoso como hostigamiento se refieren a conductas de presión enfocadas a violentar la sexualidad de las personas mediante insinuaciones, sugerencias, amenazas, contacto físico, etc., con la diferencia que en el primero no existe una relación jerárquica superior, como sí en el segundo— (fracciones segunda y tercera del artículo 51— el texto "cualquiera de sus representantes" es una modificación de la fracción II efectuada de acuerdo al decreto de reforma a la LFT del 30 de noviembre de 2012—)
  • La reducción de salario (fracción cuarta del mismo artículo)
  • El pago de sueldo fuera de tiempo y lugar establecidos (fracción quinta)
  • Colocar al trabajador en situaciones de peligro o riesgo sanitario por ausencia de condiciones higiénicas, medidas de seguridad en la sede de las actividades, o descuidos del empleador (fracciones séptima y octava).

Con respecto a las conductas que el patrón necesita visualizar en su personal para rescindirle el contrato, continúa el abogado, las más relevantes son:

  • El engaño por parte del empleado en términos de información, certificados y referencias asociadas a su identidad y cualidades para desempeñar la actividad que genere el contrato (fracción primera del artículo 47; esta causal, dice la LFT, no podrá ser imputable después de que el trabajador cumpla 30 días de servicio)
  • El comportamiento agresivo y violento del mismo en contra de su jefe, sus compañeros, personal directivo y administrativo de la empresa o del sitio donde ésta tiene su sede, proveedores y clientes de la empresa, así como de la dinámica productiva (fracciones segunda, tercera y cuarta del artículo 47— el texto referente a "clientes y proveedores" se agregó a la fracción segunda conforme al decreto de modificaciones de la LFT del 30 de noviembre de 2012—), con la salvedad de una provocación
  • La ausencia del empleado por más de tres días en un periodo de 30 sin justificación de por medio —fracción décima del mismo artículo

Otras causales de rescisión de contrato laboral

El trabajador también puede disolver la relación con su patrón en los siguientes casos:

  • Si el patrón o la agrupación patronal lo engaña en términos de realización de actividades distintas a las que firmó, o de condiciones en las cuales desarrollaría su labor (quedará sin efecto después de 30 días de servicio prestado)
  • Si el jefe no le provee las herramientas necesarias para cumplir la actividad productiva, o si las daña dolosamente para dificultar su tarea.
  • Si se le pide al empleado realizar actos que atenten contra su dignidad .

El empleador puede hacer efectiva la rescisión en otros casos como:

  • Si el trabajador causa daños a la infraestructura de la empresa para la que labora, así como a todos aquellos instrumentos vitales para ejecutar las actividades productivas (sea intencionalmente o por negligencia)
  • Si pone en riesgo la seguridad de su área de trabajo y la de todos aquéllos que se hallen dentro de él
  • Si comete actos inmorales, de hostigamiento y/o acoso sexual dentro de la compañía (el texto referente al hostigamiento y/o acoso sexual se adicionó a esta fracción —VIII— conforme al decreto de modificaciones de la LFT del 30 de noviembre de 2012; tanto acoso como hostigamiento se refieren a conductas de presión enfocadas a violentar la sexualidad de las personas como insinuaciones, sugerencias, amenazas, contacto físico, etc., con la diferencia que en el primero no existe una relación jerárquica superior, como sí en el segundo)
  • Si se presenta a trabajar alcoholizado o drogado, o si consume sustancias enervantes en su espacio laboral (excepto medicamentos prescritos, que deben asociarse a una receta médica)
  • Si revela información confidencial sobre las actividades productivas de la compañía para la cual presta sus servicios
  • Si desobedece las órdenes que su jefe le da en conformidad con las condiciones de trabajo estipuladas al incorporarlo
  • Si recae sobre el trabajador una sentencia que imponga al trabajador una pena de prisión, que le impida llevar a cabo la relación laboral
  • Si el empleado no cuenta con la documentación necesaria para prestar el servicio o trabajo, y esa falta sea por culpa del mismo, y exceda el periodo comprendido entre la fecha en que el patrón conozca el hecho y dos meses posteriores

Estas son las conductas que pueden detonar el quiebre del vínculo productivo entre firmas y empleados, las cuales deben ser comprendidas por ambos para construir escenarios armónicos y, consecuentemente exitosos.

Proceso de ejecución del derecho laboral

Para llevar a cabo la acción de rescisión debe configurarse alguna de las faltas señaladas y ser comprobada en un plazo máximo de 30 días. Los órganos encargados de evaluar las demandas y resolverlas son las juntas de Conciliación y Arbitraje.

Si es el trabajador quien encabeza la solicitud de rescisión, debe acudir a la junta más cercana para informar y documentar las conductas inapropiadas de su jefe. Si la promueve el patrón, debe pedir al área jurídica de la empresa un acta que describa claramente la falta de su empleado, y que deberá ser presentada ante el último para su lectura.

Dicho documento también debe garantizar el pago del finiquito al trabajador, correspondiente a las prestaciones laborales devengadas. O podrá recurrir a la junta en los cinco días siguientes al hecho que motivó el despido para entregar los datos asociados al domicilio del trabajador, y que sea el órgano quien le informe sobre la rescisión.

Es importante que el patrón cumpla con estos lineamientos, pues si no redacta el documento informativo y lo lee ante su contratado, o en su defecto, pide la intervención de la junta, el despido será considerado injustificado y tendrá que pagar indemnización. Asimismo, si el trabajador contra-demanda, seguir el camino marcado por la legislación dará puntos positivos al patrón.

Ahora bien, ¿qué tipo de pruebas son válidas para sustentar la demanda? Pues bien, según Efrén Escobedo, las pruebas que puedan aportar las partes pueden ser documentos, testigos, o confesionales de las personas que hayan intervenido en los hechos. “La prueba fundamental en una rescisión es una testimonial, el relato de las personas que pudieron percatarse de los sucesos a través de sus sentidos”, indicó el especialista en la materia.

Pero no por ello pierden importancia documentos como recibos de pago o contratos laborales, que en a veces no cumplen con los mandatos de la ley.

Para conocer los pagos y las indemnizaciones relacionados con este procedimiento, no te pierdas la segunda entrega de este texto.

[email protected]

CRÉDITO: 
Didier Cedillo