Cadena fiscal presiona a proveedores de Baja California

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Tijuana, BC. La proveeduría local se encuentra en serios problemas, a raíz de la reforma fiscal, y las proyecciones para el siguiente año no son alentadoras, pues se prevé que cientos de talleres y negocios cierren sus puertas al no poder vender a la industria maquiladora, la cual preferirá importar insumos.

El presidente de la Asociación de Industriales de Mesa de Otay (AIMO), Rodolfo Valtierra Ramírez, advierte lo anterior y afirma que el proceso de certificación que exige la Secretaría de Hacienda ha sido complicado en general para la industria, pero aún más para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).

Cumplir con los requerimientos para la certificación ha sido un proceso difícil, toda vez que no sólo se trata de mantener en orden la información fiscal propia, sino también la de los proveedores, dice.

“Aquí el riesgo que veo es que no basta con tener al día tus operaciones como empresa, sino que debes tener cuidado de que el resto de la cadena de suministro también los tenga”, expresa.

“Cómo voy a saber yo si mi proveedor local está en orden con sus pagos de impuestos, no puedo yo exigirle o meterme en sus operaciones, es imposible algo así. Me parece que con ello están inhibiendo la proveeduría nacional”, destacó.

CADENA FISCAL

Como ejemplo, el dirigente de la AIMO y también director general de la empresa Productos Decorativos de América (PDA), explica que su compañía adquiere 25% de sus insumos de manera local, mientras que 75% lo importa.

“La nueva reforma dice que si compro en México a un proveedor local, este proveedor me tiene que dar una carta certificada del SAT (Servicio de Administración Tributaria), donde dice que no debe impuestos, y si yo le compro a esa empresa y debe impuestos, me vienen a cerrar mi empresa, no la proveedora”, comenta.

El empresario refiere que en una ocasión acudió a una conocida cadena de productos de papelería a comprar 50 cajas de papel y cuando les pidió su carta certificada, simplemente le respondieron que son una empresa nacional.

“Su corporativo está en México, entonces me dicen, cómpramelas y a ver cuándo te dan la carta. Por lo tanto, dejé de comprar el papel en México, y así también las tarimas de madera que compraba en diferentes talleres locales ya no las compro, porque no me pueden dar una carta certificada”, indica.

El dirigente de la AIMO afirma que cientos de talleres pequeños y de negocios locales en los que solía adquirir productos terminarán por cerrar, pues las empresas no se arriesgarán a poner en peligro sus operaciones por cuestiones fiscales.

PENSAR COMO REGIÓN

“Queremos que cambie esta situación porque están afectando a la economía local. La empresa maquiladora no puede ser un policía del SAT, debe dedicarse a su mercado de manufactura y a la comercialización, no puede jugar otro papel. Eso nos está afectando a todos sin excepción”, asegura.

Y es que además de la exigencia de una carta certificada del SAT, la diferencia en el pago de Impuesto al Valor Agregado (IVA) es otro motivo para decidir comprar insumos en Estados Unidos.

“Si yo compro aquí, pago un IVA de 16%, si compro en San Diego, pago un IVA de 8%, ¿por qué gastar 100% más de impuesto?”, cuestiona Valtierra Ramírez.

Por lo que las expectativas del 2015 están en la incertidumbre y con tintes más negativos que positivos, sugiere, ya que la proveeduría local está en grave riesgo de desaparecer.

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acv

CRÉDITO: 
Sandra Cervantes / El Economista