Cielito Querido apuesta por la tradición del café

Foto: Araceli López./ elempresario.mx

“Te voy a quitar el sueño”, reza una leyenda colocada al interior de la cafetería Cielito Querido, ubicada a un costado del centro comercial Reforma 222. Y nada mejor para una cita tempranera, cuando lo que más se antoja es un cafecito.

Alejandro Chaparro, director de mercadotecnia de la compañía, nos recibe al interior del local y dice: “Es increíble que seamos el sexto productor de café a nivel mundial y que 65% de las personas de este país consumen café soluble”.

Cielito Querido es una cadena de cafeterías que vino a hacerle la compañía al gigante Starbucks, con una estrategia muy mexicana, y café que cultivado y procesado en México.

Pero no sólo hay café

“Vienes a Cielito por una Horchata de la Casa. Procuramos que todos los productos fueran mexicanos, que pudiéramos rescatar algunas recetas posrevolucionarias, por ejemplo la Horchata de la Casa, que es a base de leche, no es la clásica agua de horchata: se puede servir, caliente, fría, frapé, podríamos decir que es la bandera de Cielito y son bebidas que como mexicano te hacen bien diferente. Nuestro menú responde a que queremos desmarcarnos de los competidores y sabemos que ese tipo de propuestas de bebidas te da otra amplitud”, dice Alejandro Chaparro.

Se sirve en tazón de peltre o pocillo. Es un detalle, como los diversos refranes, muy mexicanos, impresos en las paredes. Y ese tipo de cuidados gustan, tanto que ya existen ocho sucursales de Cielito en el Distrito Federal, y eso que la matriz apareció apenas el 22 de mayo del 2010.

Una historia con punch

Todo comenzó con la adquisición de la red de cafeterías Café Café y The Coffee Factory. Luego de hacer un estudio de mercado concluyeron que dichas marcas ya no le transmitían nada al consumidor: “Les faltaba punch”, dijo en su momento Hugo Landa, director de la empresa.

Lo que sí valía la pena eran las ubicaciones, una de ellas la que se encuentra al interior de Plaza Universidad. Después, buscaron nuevos caminos e ideas, consultaron a dos prestigiosas agencias y finalmente optaron por un concepto novedoso, que rescatara aspectos del pasado, inspirados en las tiendas de ultramarinos, que tuviera interiores de madera y un menú muy mexicano.

“Por un lado, estamos tocando el corazón de quienes ya conocían esas tradiciones y, por otro, les estamos presentando a los jóvenes parte de la tradición que no conocen”, acota.

“No es fácil la operación de una cafetería, tiene que ser rápida y queremos competir con el más grande. Nos faltan muchísimas cosas por hacer, tenemos muchísimas áreas de oportunidad pero vamos trabajando”, apuntó.

Con la mira puesta en Nueva York y París

En Cielito Querido hay planes de expansión muy ambiciosos, internacionales, pero Chaparro es cauteloso.

Así que en 2011 piensan abrir entre 13 y 15 cafeterías más en el DF. Y abrir una cafetería requiere una inversión de alrededor de 4 millones de pesos.

“En el 2012 será decisivo que nos planteemos cuándo salir. Yo creo que va a ser Nueva York, Miami o París. Es imperativo que nuestra marca salga y así podamos probarnos a nosotros mismos de qué está hecha”, dijo.

aflores@eleconomista.com.mx

CRÉDITO: 
Alejandro Flores, El Economista

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