Al menos ocho competidores quieren el mercado de Uber

Avant llega al mercado pidiendo comisiones del 10%, menos de la mitad de las requeridas por Uber. Foto: Especial

Uber no está solo en México. Junto al desarrollo de la plataforma de servicio de transporte privado han surgido al menos ocho empresas que ofrecen esta modalidad de asistencia y cuyo objetivo es ganar presencia en un mercado que genera ingresos por 2,000 millones de pesos anuales. Parte de su estrategia es atraer a los socios y usuarios de la compañía estadounidense ofreciendo mejores condiciones.

A lo largo de tres años, la firma que en México dirige Rodrigo Arévalo ha logrado captar 1.2 millones de usuarios en 14 ciudades del país, en las que tiene por lo menos 40,000 socios, personas que decidieron inscribir vehículos para su uso a través del modelo Uber, según datos de la compañía con sede en San Francisco.

A junio del 2015, Uber contaba con más de 300,000 usuarios en la Ciudad de México; 100,000 en Guadalajara; 40,000 en Monterrey, y 15,000 en Tijuana, de acuerdo con un boletín de prensa de la compañía. En seis meses, de acuerdo con una entrevista de Arévalo para la revista Forbes, Uber ofreció seis millones de horas de servicio, con un promedio de 180 pesos por hora. Esto equivale a 1,080 millones de pesos en el periodo.

Se trata de un negocio que no demanda grandes inversiones para Uber, toda vez que son los socios los que ponen el capital para que el servicio funcione. Con esquemas similares funcionan empresas como Cabify, Easy Taxi y Yaxi, y comienza a ser replicado por otras como Avant, Buggy Rides, CityDrive, Taxi Amigo y TappTaxi.

Ganar mercado

Cabify es una empresa española que pisó México en noviembre del 2012, apenas unos meses antes que Uber. A diferencia de Uber, Cabify pide exclusividad a sus socios, a los que cobra una comisión fija de 20% en todas sus modalidades de servicio. Su forma de pago es a través de tarjeta de crédito y ha aumentado estas opciones a tarjeta de débito y PayPal, lo que ha incrementado su número de usuarios.

“Nosotros invertimos tiempo y recursos en fidelizar [a los conductores], desarrollamos sus capacidades y nos enfocamos en su crecimiento personal y profesional”, dijo Mario Posadas, director de Logística de Cabify en México. Los choferes de Cabify trabajan entre 45 y 50 horas a la semana, logrando ganancias de 100 pesos, en promedio, por cada una de ellas. En Uber, los ingresos por cada 60 minutos son de 90.23 pesos, según datos de la compañía. Socios de la compañía afirman que se trabajan más de 70 horas a la semana.

Otra empresa con presencia en México es Easy Taxi, de origen brasileño, y que entró al mercado reclutando al gremio de taxistas. Hasta abril del 2015 la plataforma reportó más de 3,000 choferes en México y al cierre de ese año 83 millones de viajes.

“Para nosotros, la verdadera competencia son los métodos tradicionales de conseguir un taxi, buscamos ser la solución a agarrar un taxi en la calle y eliminar los riesgos que esto conlleva, queremos mostrar los beneficios que tiene migrar a una plataforma digital”, dijo Jaime Aparicio, director para el Norte de Latinoamérica de Easy Taxi, quien especifica que el recibir pagos en efectivo, les ha permitido atender las necesidades de la población no bancarizada.

La compañía ha decido incursionar en la modalidad de transporte privado. “Sólo ponemos nuestra tecnología a disposición de estos conductores que están en busca de alternativas para hacer crecer su negocio, y hacer llegar este tipo de servicios a un segmento específico de clientes”, dijo Aparicio.

El servicio piloto ya está en marcha y la comisión es de 20% para personas físicas y de 25% para empresas. A la fecha sólo se presta en la Ciudad de México y en abril se planea lanzarla de manera masiva. Easy Taxi no exige exclusividad a sus socios, por lo que pueden trabajar con otras plataformas.

La plataforma mexicana Yaxi, también dirigida a taxistas tradicionales a quienes cobra cinco pesos por viaje en pago en efectivo, indica en su sitio web que cuenta con 200,000 usuarios, a los que cobra 12 pesos cuando el pago es a través de tarjeta de crédito. Éste ofrece a los conductores un aumento de 30% en sus ingresos habituales.

Nuevos competidores

En la Ciudad de México, los taxis realizan cerca de 1.2 millones de viajes diarios y, aunque hay jugadores muy posicionados, como Uber y Cabify, sobre todo en la modalidad de transporte privado, surgen nuevos jugadores como Avant, que inició operaciones el 1 de marzo, bajo la promesa de otorgar “una ganancia digna” a sus socios.

Esta empresa cobra una comisión de 10%, menos de la mitad que Uber. Su objetivo, dijo , indica Carlos de la Villa, director comercial de la empresa, es equilibrar las ganancias de los conductores con las tarifas que paga el usuario mediante precios fijos. “El pasajero busca la tranquilidad de que el viaje siempre va a costar lo mismo; no se vale aprovecharse de los clientes”, agrega.

Otra opción es Buggy Rides, una alternativa mexicana dirigida al sector no bancarizado, que funciona en la modalidad de prepago. “Hay gente que no tiene tarjeta de crédito y necesita transportarse, nosotros no te obligamos a que estés bancarizado, te damos la opción de digitalizar el efectivo en tiendas 7 Eleven, Círculo K, Farmacias del Ahorro, Extra y Farmacias Benavides, el cual se va descontando de tu cuenta”, dijo Luis Javier Mendoza, confundador de la firma.

Adelanta que, a diferencia de otras empresas, Buggy Rides administra su propia flotilla de vehículo con opción de que el conductor pague el financiamiento y se lo quede al final del mismo. “A la persona que quiera manejar le damos un carro nuevo; le ayudamos a sacar su crédito automotriz para que en un futuro pueda mantener el automóvil que en ese momento maneja”, dijo Mendoza.

El directivo aseguró que con su plataforma los conductores “ganarán por lo menos 15,000 pesos mensuales”. Por ahora, el servicio es exclusivo para la Ciudad de México, pero Mendoza no descarta que en tres o cuatro meses llegue a más ciudades.

Por lo pronto, Uber continúa siendo el servicio más popular en el transporte privado, pero ante la aparición de nuevas plataformas, cabe preguntarse por cuánto tiempo más seguirá dominando el mercado.

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CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario