Invierte y mejora tu calidad de vida

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El ahorro, un hábito que debe fomentarse desde la niñez

El ahorro es para algunos una cuestión de especialistas; no obstante, se ha convertido en una prioridad para todos. Hasta el momento, no existe una receta secreta que indique cómo hacerlo, aunque Alan Gómez, director de Soluciones en Inversión en Principal Financial Group México, indicó que la inversión inteligente inicia al restar lo que se ahorrara al ingreso que se percibe y lo que sobra es lo disponible para gastar.

El propósito de ahorrar es “transferir el ingreso que tengo hoy para que en un futuro lo puede gastar”, dijo. En el caso del retiro, aseguró el experto, “es algo que llega y lo debemos atender. Cómo vivirlo dependerá de las decisiones que tomemos hoy y de cuánto de nuestro capital empecemos a destinar”.

Durante su participación en el foro Inversiones Inteligentes, en el panel “Por qué ahorrar y en dónde. Descubre tu perfil como inversionista”, Jesús Pérez de Vega, consultor en la Universidad Anáhuac, comentó que la habilidad está en función de conocer qué capacidad tienen las personas de entender el futuro, ver cuáles son los ingresos hipotéticos, adaptarse a ellos y gastar en función de los recursos que se tienen y no al revés. “Los trabajos no son eternos y los ingresos no son seguros”, dijo.

El experto enfatizó: “La cultura del ahorro se debe enseñar desde la niñez para concientizar que ésta va a suponer una mejor calidad de vida en el futuro y a lo mejor cambiaría el paradigma del ahorro”.

Las prioridades del ahorro van de acuerdo con la edad y el tipo de riesgos que se está dispuesto asumir, aunque los tres rubros comunes en los que se suele invertir es vivienda, educación y jubilación.

Raymundo Tenorio Aguilar, director de la carrera de Economía y Finanzas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, indicó que “cuando los jóvenes destinan dinero de sus ingresos, no necesariamente es para ahorrar, sino para producir beneficios más allá de las tasas de ahorro que conocemos”. En cambio, los adultos suelen asumir menos riesgos. La correlación entre la edad y el riesgo permite buscar entre diversos servicios financieros que se ofertan en el mercado que permitan un mejor rendimiento de los ahorros.

Alan Gómez recomendó a los asistentes adecuar sus necesidades de inversión o ahorro a sus objetivos.

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CRÉDITO: 
Yesme Cortés, El Economista