Abaco simplifica el financiamiento

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Tras la generación de una idea y el arranque de una compañía, el emprendedor se da a la tarea de buscar recursos que le permitan impulsar y promocionar su proyecto. El nuevo empresario necesita ayuda y recurre a ciertos personajes que son capaces de aportar capital.

La situación se complica en este punto, porque no es fácil convencer a los posibles inversionistas, ellos dejan en claro que no colocan dinero en cualquier proyecto. Este proceso de búsqueda se convierte en un viacrucis para los emprendedores, tanto así que la falta de financiamiento se ha convertido en una de las causas principales del cierre de nuevas empresas.

El reto a vencer no es sencillo, es por esto que el surgimiento de nuevas herramientas de inversión está en apogeo. Ejemplo de lo anterior es Abaco, Acuerdo Básico de Acciones a Compra, instrumento que promete a los emprendedores e inversionistas mexicanos levantar capital semilla de manera flexible y sencilla.

Este proyecto surge por la iniciativa de Avalancha Ventures, Salud Cercana, White & Case e Impuestum, para ofrecer beneficios tanto a emprendedores como a inversionistas. La idea es que las nuevas empresas puedan obtener financiamiento sin requerir una valuación, con el justificante de que los fundamentos del negocio todavía están a prueba.

“El Abaco permite convertir esa inversión semilla en acciones de la empresa ante un evento futuro de levantamiento de capital, con una valuación sólida una vez comprobado el valor comercial de la compañía”, se explica en comunicado de prensa.

Las ventajas son innegables, los emprendedores gozan del fácil levantamiento de recursos sin atravesar por el extenso proceso de análisis al que pueden ser sometidos. Mientras que los inversionistas tendrán la garantía de apostar por empresas que de tener éxito les otorgarían retorno atractivos.

¿Cómo funciona?

El proceso es sencillo, primero se invita a los inversionistas a realizar una aportación de capital con un Abaco a una de las compañías disponibles. Posteriormente, se negocia entre emprendedores e inversionistas un “techo de valuación” y “tasa de descuento” para el Abaco.

Una vez establecido, se repasan y acuerdan los distintos eventos detallados en el Abaco con los inversionistas. Finalmente se firma el Abaco y se reciben los fondos. El proyecto arranca y se continúa trabajando en el crecimiento de la compañía.

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CRÉDITO: 
Redacción