MIND iniciará operaciones en dos meses

Archivo/Eleconomista.mx

El proyecto apoyará a 25 sectores empresariales de Jalisco

Guadalajara, Jal. El Centro México Innovación y Diseño (MIND), cuya finalidad es dotar de herramientas a la industria tradicional instalada en Jalisco para generar productos de valor agregado con base en el diseño y la innovación, entrará en operación en el segundo semestre del año, aseguró su promotor y excoordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ), Manuel Herrera Vega.

“Esperamos que si todo sigue su ritmo, en 60 días esté terminado el proyecto y estaremos en posibilidad de que ya empiece operaciones, que habrán de redundar en competitividad para las empresas”, manifestó.

En el centro MIND convergen más de 50 organismos de 25 ramas empresariales, a las cuales se van a sumar centros de diseño, investigación, innovación y los sectores académico y gubernamental “para encarar el mayor reto de la actualidad ,que es ser competitivos”.

La inversión inicial para este proyecto, impulsado por el CCIJ, es de 150 millones de pesos con aportaciones de los gobiernos federal y estatal. Se espera que en los primeros tres años, la inversión, ya con el capital de la Iniciativa Privada, ascienda a 250 millones de pesos.

“Tenemos un avance de 80% de la obra, lo que resta son adecuaciones muy específicas para los clústeres y los requerimientos de los creativos, entre otras necesidades”, dijo Herrera Vega.

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El centro de Innovación y Diseño estará conformado por clústeres o cadenas productivas que reforzarán a sus respectivos sectores a través de las herramientas que ofrecerá el MIND.

En este centro, se desarrollarán, por ejemplo, el Clúster de la Moda -conformado por los sectores textil, vestido, calzado y joyería-, y el Clúster Gourmet –que integrarán las industrias alimenticia, restaurantera, la de aceites, tequila y el sector agropecuario. “El MIND va a ser, en poco tiempo, sinónimo de calidad, creatividad y rentabilidad. Va ser el punto de encuentro internacional de la oferta y demanda tecnológica”, dijo.

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CRÉDITO: 
Patricia Romo, El Economista